if ($skins_show == "0") {?>
CINICIADOS >   ALTAVOZ
 
BIOGRAFÍA
Pedro Almodóvar
 
 
Fecha de nacimiento:

24 de septiembre de 1949

Calzada de Calatrava, España



 
FILMOGRAFÍA
Volver
2006

La mala educación
2004

Hable con ella
2002

Todo sobre mi madre
1999

Tacones lejanos
1991

Pedro Almodóvar
Publicado el 02 - Dic - 2012
 
 
  • Pedro  Almodóvar logra que nos identifiquemos con sus personajes gracias a las  emociones, que si bien no todos las manifestamos matando a alguien u  ocultando un secreto, sí las hemos experimentado. En el cine de  Almodóvar no hay blanco y negro, tampoco hay grises.  - ENFILME.COM
  • Pedro  Almodóvar logra que nos identifiquemos con sus personajes gracias a las  emociones, que si bien no todos las manifestamos matando a alguien u  ocultando un secreto, sí las hemos experimentado. En el cine de  Almodóvar no hay blanco y negro, tampoco hay grises.  - ENFILME.COM
  • Pedro  Almodóvar logra que nos identifiquemos con sus personajes gracias a las  emociones, que si bien no todos las manifestamos matando a alguien u  ocultando un secreto, sí las hemos experimentado. En el cine de  Almodóvar no hay blanco y negro, tampoco hay grises.  - ENFILME.COM
 

–¿Y qué experiencia tienes tú con las mujeres?–, –Yo toda, llevo 31 años filmando sobre ellas-

Por Martín Rodríguez García (@Chukunu)

En algún lugar de La Mancha, en Calzada de Calatrava para ser exactos, nació Pedro Almodóvar en 1949. Un pueblo rural y aburrido, aislado del resto del mundo, en donde Almodóvar era, en sus palabras, como un astronauta en la corte del Rey Arturo.

Desde sus inicios, hay varias constantes que le han dado forma a su cine y se han convertido en su firma. Mujeres oprimidas que se liberan de su yugo. Hombres que confrontan su identidad sexual. Personas obsesivas que hacen locuras con tal de estar con su pareja. Si bien la locura y los excesos moldean el cine del realizador manchego, también lo hacen el amor, la aceptación y la crítica a paradigmas sociales, culturales y religiosos.

A los 20 años, Almodóvar migró a Madrid. Rebelde y decidido a tener una vida de “pecado y degeneración” llegó a la capital española en el momento idóneo. La Movida comenzaba a gestarse como un movimiento de liberación sexual y cultural. Almodóvar se sumó al movimiento a través de historietas animadas que publicaba en periódicos y fanzines, parodias a comerciales y cortometrajes que filmaba con una cámara super 8. El último proyecto que hizo en este formato fue un largometraje irreverente, burlón y en extremo satírico, que filmó a lo largo de tres años.

Con muy bajo presupuesto y la ayuda de amigos y colaboradores que conocía en el mundo underground de la capital post-franquista, Almodóvar finalizó su ópera prima titulada Pepi, Luci Bom y otras chicas del montón en 1980. La reacción de la crítica y el público español fue de repudio. Llena de colores, situaciones con drogas, fetiches sexuales y un humor demasiado vulgar, la sociedad española, que aún no superaba la moralidad imperante en la dictadura de Franco, no estaba preparada para el cine de Almodóvar.

El tercero de cuatro hijos (con dos hermanas mayores y un hermano menor, Agustín, que después se convertiría en su productor de cabecera) descubre en Madrid su oportunidad y es en el cine donde encuentra el espacio para contar sus historias, gracias a la magia del movimiento y del color. En 1982 Almodóvar estrena su segundo largometraje con una trama igual de descabellada pero con mucho más orden. Laberinto de pasiones es protagonizada por Cecilia Roth, una ninfómana llamada Sexilia que encuentra el amor en el hijo del emperador de Terán que huye de su país por ser homosexual y es acosado por una princesa italiana.

Después vendría Entre tinieblas (1983) en donde Almodóvar retrata sin tapujos a las monjas de un convento adictas a la heroína y que gustan de bailar y cantar si hay oportunidad. Esta sería su primera crítica a la iglesia católica. Y es que Pedro fue un niño de colegio religioso. Aunque Almodóvar niegue que sea completamente autobiográfica, La mala educación (2004) está inspirada en sus años en aquel colegio, en donde un sacerdote abusa sexualmente de un niño, situación que lo marca de por vida. La trama de la película brinca entre la realidad y la ficción de una película dentro de la película que vuelve todo menos incierto, pero igual de interesante. Ignacio es el personaje central y su objetivo principal es convertirse en una mujer, como lo ha hecho el personaje de Carmen Maura en La ley del deseo (1987) que, al igual que Ignacio, fue abusado de niño por un sacerdote.

A través de estos personajes Almodóvar va mostrando caracteres oscuros y al margen de la sociedad, pero muestra que, como todos, son humanos y sienten e incluso son capaces de llevar una existencia mucho más plena. Así, reivindica a la mujer a través de la puta. En ¿Qué he hecho yo para merecer esto!, su cuarta película, Gloria (Maura) se dedica a limpiar casas, a atender a su familia y a soportar al pesado de su esposo, cosas que la hacen infeliz; Vanessa (Holimann) está divorciada y desahoga su enojo en contra de su hija, porque le recuerda a su marido. Cristal (Forque) es prostituta, vive sola y es dueña de su tiempo y su dinero. Es la única de las tres que es feliz con su vida. En Todo sobre mi madre (1999), Agrado (Peña) es un transexual que se prostituye y que toda su vida se ha dedicado a hacerle la vida agradable a los demás y aunque al igual que el resto de los personajes sufre, está contenta con su forma de subsistir.

Las amas de casa son otra de sus figuras recurrentes. Almodóvar explica cómo gracias a la efervescencia de la cultura pop en América y su inevitable llegada al viejo mundo, las amas de casa se vuelven el centro de todo. Las latas de sopa Campbell y el ideal de la mujer perfecta que lleva las riendas de su casa se vuelven un tema que el realizador manchego analiza y critica en su filmografía. Raimunda, Soledad e Irene de Volver (2006), son una muestra de cómo tal paradigma no funciona en la sociedad española (y en muchas otras del mundo), permeada por un machismo y una opresión de los valores propios de la femineidad. “¿Cómo se puede ser machista con semejante par de tetas?”, afirma Manuela (Roth) en Todo sobre mi madre, refiriéndose a su ex-esposo, que le recrimina el estar exhibiendo su cuerpo a pesar de que él trae un bikini igual que el de su esposa, con el que luce su reciente par de implantes.

Fue con Mujeres al borde de un ataque de nervios (1988) que Almodóvar fue reconocido por la crítica, la industria en Estados Unidos y el público internacional. La frescura de la historia, con guiños al cine clásico de Hollywood (Kempley describiría a Pepa en el Washington Post como si Doris Day volviera del pasado y se enfrentara a una vida llena de pecado) y con personajes arquetípicos de la España de los ochenta y mujeres a punto de explotar, farmacodependientes y capaces de cualquier cosa con tal de conseguir el amor, y una dirección que cada vez se sentía más pulida, pusieron a Almodóvar en el panorama cinematográfico internacional.

Pedro Almodóvar construye historias que, a pesar de ser muy españolas, resultan universales gracias a la profundidad y complejidad con la que recurre a sus temáticas y a los problemas de sus personajes. No olvidemos que su trabajo fue primero reconocido fuera de su patria. Esa habilidad para contar historias, en orden cronológico o no lineal, en donde la narrativa y el tiempo están en servicio de la historia, es la que le ha dado la aceptación en públicos diversos.

Almodóvar conoce muy bien su oficio y sabe que todos los elementos que conforman una película son partícipes de la historia. Un diseño de producción muy preciso y una dirección de arte vibrante hacen que nos acordemos de los colores en sus películas. Tiene muy claro que el espacio escénico donde se mueven sus personajes es igual de importante que ellos –Todo sobre mi madre es una película en colores primarios (azul, rojo y amarillo). Volver es roja y verde acompañada de cafés–.. Alberto Iglesias es su compositor de cabecera y, al igual que con Antxon Gómez, su director de arte, juntos hacen una excelente mancuerna. Pero Almodóvar siempre se ha apoyado en la música popular y canciones interpretadas por Chavela Vargas, Luz Casal, La Lupe, Caetano Veloso, Mina, Ismael Lô o Buika han acompañado a sus imágenes.

Almodóvar consigue que nos compadezcamos de personajes que han violentado el orden social, que son asesinos o violadores, pero que en el fondo guardan bondad. En Hable con ella (2002), Benigno Martín (Javier Camara) viola a Alicia (Leonor Watling) en estado de coma, pero no es un acto violento, aunque sea en contra de la voluntad de la chica, que con ninguna parte de su cuerpo puede decir si quiere o no realizar el acto sexual. El suceso es un acto del amor más puro y sincero, que si bien es obsesivo, es el motivo por el cual Alicia despierta de su estado. Es con congruencia que construye a estos personajes atípicos, como Rebeca en Tacones lejanos (1991) o Víctor en Carne trémula (1997), seres imperfectos que asesinan guiados por un sentimiento que los vuelve mejores personas, por contradictorio que parezca.

Como el maestro de la cinematografía que es, Pedro Almodóvar emplaza la cámara donde las expresiones de sus personajes y de sus escenarios son más notorias. Rostros como el de Victoria Abril, Carmen Maura, Verónica Forqué, Cecilia Roth, Marisa Paredes y, recientemente, Elena Anaya, han sido embelesados por el lente de Almodóvar que busca mujeres hermosas pero sobre todo expresivas. En varias ocasiones ha declarado que le habría encantado trabajar con las caras de Katherine Hepburn y Bette Davis por su belleza, pero sobre todo por su expresividad. Almodóvar sabe resaltar la vitalidad de los ojos de Penélope Cruz y las líneas de un “rostro cubista” como el de Rossy de Palma. Almodóvar solo tiene una cuenta pendiente con una de su chicas, a la que nunca le ha dado un protagónico. Pero pronto será saldada. El más reciente proyecto que anunció es una biopic sobre Mina, la cantante italiana, que será interpretada por Marisa Paredes.

Para él “la cámara crea su propio código de belleza” y cada película de Almodóvar es un intento por mantenerse siempre moderno, a la vanguardia. Su inspiración para crear películas ha estado siempre ligada a otras artes. Hable con ella inicia con la coreografía Café Muller de Pina Bausch. Un tranvía llamado deseo es la obra que representa Huma (Paredes) en Todo sobre mi madre. Inspirado en una foto que él mismo tomó en la playa de Lanzarote, Almodóvar escribió el guión de Los abrazos rotos (2009). En sus primeras películas (en Pepi Luci Bom… y Laberinto de pasiones) e incluso en La ley del deseo (1987) o Kika de 1993, se percibe una clara influencia de la estética del pop art de Andy Warhol. En La piel que habito, Vera (Anaya) logra soportar sus problemas gracias a la inspiración artística que le da el arte de Louise Borgeois.

Pedro Almodóvar logra que nos identifiquemos con sus personajes gracias a las emociones, que si bien no todos las manifestamos matando a alguien u ocultando un secreto, sí las hemos experimentado. En el cine de Almodóvar no hay blanco y negro, tampoco hay grises. Más bien hay muchos colores que nos recuerdan que la naturaleza humana tiene muchas facetas y que al final del día, todos tenemos que buscar la manera de sobrevivir.

 
COMPARTE:
 
ANTERIOR
ALTAVOZ
Claire Denis
SIGUIENTE
ALTAVOZ
Martin Scorsese
 
 
 
 
 
 
 
 
 
POST RELACIONADOS
 


CARTELERA
Bob Esponja: un héroe fuera del agua


NOTAS
'Silencio', la nueva película de Pedro...


NOTAS
Imágenes: Celebridades en su fiesta de...
 
 
 
COMENTARIOS
 
RECOMENDAMOS
  • Pawel Pawlikowski (Cold War)
    Entrevista: conversamos con el director polaco Pawel Pawlikowski sobre ‘Cold War’, el más reciente de sus filmes.
  • Selección Oficial de...
    Primeras impresiones sobre cada uno de los 11 largometrajes que integran la Selección Oficial (Ficción) del 16º Festival...
  • Museo
    Reseña: El filme de Alonso Ruizpalacios enfatiza sus mecanismos de representación; erigiéndose como una película de...
  • Nuestro tiempo
    Nuestro tiempo es un espejo que para muchos espectadores podrá servir como el vehículo de introspección que posiblemente fue...
  • Tiempo compartido
    Reseña: Sebastián Hofmann confecciona un fascinante híbrido que oscila de la sátira social al thriller de...
  • Sebastián Hofmann (Tiempo...
    Entrevista con Sebastián Hofmann, director de 'Tiempo compartido'
  • Los adioses
    Reseña: El filme de Natalia Beristáin se revela como una táctica inteligente para hablar de feminismo y hacer un...
  • Gaspar Noé
    Entrevista: "Yo pensé que Love sería más sexy, y pese a que la representación del sexo es muy frontal, la película...
  • El extranjero. 'La nube y el...
    En la primera entrega de su nueva columna mensual, titulada "El extranjero", el crítico y programador de cine, Roger Koza, cuestiona...
  • Un final feliz
    Reseña: En comparación con sus filmes anteriores, Michael Haneke coquetea decisivamente con la comedia, con el lado grotesco e...
 
 
 
 
 
enfilme © 2018 todos los derechos reservados