1974, París, Francia
Entrevista: Alfonso Flores-Durón (@SirPon), Sofía Ochoa (@SofOchoa)
Cámara: Alfonso Flores-Durón
Lee aquí nuestra reseña de La sal de la Tierra
Juliano Ribeiro nació en una familia de aventureros. Su padre, Sebastião Salgado, ha viajado por rincones para muchos inalcanzables: desolados, violentos, recónditos. Su madre, decidió seguirlo en su aventura a la distancia. Siendo el sostén emocional y estructural de la familia: cuidando a sus dos hijos, animando a su esposo cuando retornaba desolado por las tragedias en las que sumergía durante sus travesías con el sueño de que, dándolas a conocer al mundo, apelaría a la humanidad de los testigos que cooperarían para que cesaran.
Al crecer, Juliano se convirtió en cineasta. Y en La sal de la Tierra, de la mano de Wim Wenders, decidió rendir tributo a su padre, a su trabajo, a su temperamento, a su visión de la humanidad.
SOR (@SofOchoa)