Ex Machina (Dir. Alex Garland, 2015), además de ser uno de los mejores filmes de 2015 y una de las más eficientes reflexiones de ciencia ficción sobre nuestro tiempo, también fue una de las películas más polarizantes del año pasado, principalmente debido a los pensamientos provocados. Algunos miembros de la audiencia se quedaron con la impresión de que la película era una investigación apasionante sobre los beneficios y peligros de la inteligencia artificial, mientras que otros vieron la historia de Ava (Alicia Vikander) como una objetivación de la mujer al ser representada como una autómata destinada a brindarle placer sexual al hombre.
En Ex Machina: Questioning the Human Machine, un portentoso videoensayo de Allison De Fren y publicado en Fandor, se analizan esas dos perspectivas a través del filtro de un par de pruebas teóricas: la de Turing –un indicador para determinar si una máquina exhibe inteligencia equivalente a la de un ser humano– y la de Bechdel –un sistema para evaluar la brecha de género midiendo la presencia de la mujer respecto a la del hombre en los productos culturales–. Una de las conclusiones de la autora apunta a que el thriller de ciencia ficción es “un test de Rorschach para nuestro tiempo”, haciendo referencia a la ambigüedad del método creado por Hermann Rorschach.
LFG (@luisfer_crimi)
Fuente: Fandor Keyframe