Las películas de Richard Linklater son aburridas. Esperen un segundo para explicar esta afirmación: no son aburridas para la audiencia, son aburridas para los personajes, que están constantemente dando vueltas, matando el tiempo, no haciendo muchas planeaciones, sólo estar en el momento presente. La mayor parte de los filmes de Linklater giran alrededor de personas que buscan algún tipo de acción en medio de la mundanidad de su vida cotidiana, están buscando que sus rebanadas de tiempo sean significativas. Y si tienen éxito o fracasan, narrativamente y personalmente siempre hay crecimiento o desarrollo; aunque las situaciones y los contextos no cambian, los personajes sí lo hacen.
En el siguiente video de Chris Ashton para Invernie Films, se explora la emoción que Linklater evoca de la mundanidad –específicamente en Dazed and Confused– en vívido y fascinante detalle.
Trad. EnFilme
Fuente: Film School Rejects